sábado, 8 de septiembre de 2012

Psicología en deportes de combate.


Llegar al máximo de su potencial en el deporte requiere de un buen manejo y control de las habilidades físicas, técnicas y psicológicas para un buen rendimiento; estas habilidades pueden aprenderse para luego aplicarlas en la competencia. Así como se entrena y aprende la técnica, también pueden entrenarse las habilidades mentales, desarrollar las funciones psíquicas y los rasgos volitivos.

Utilizamos la definición de preparación psicológica de Sánchez (2005), como “aquel proceso dirigido al desarrollo de un conjunto de cualidades y habilidades psíquicas del deportista  que garantizan la actuación acertada y confiable en las condiciones extremas del entrenamiento y la competencia a fin de crear un estado de disposición óptimo”.  
Hoy los deportes de contacto olímpicos son: Boxeo, Esgrima, Judo, Taekwondo, y Lucha Olímpica. Y entre los deportes de combate no olímpicos hoy se encuentran: Karate, Artes marciales mixtas, full contact, Jiu-jitsu brasileño, Sumo, entre otros.
Un deporte de contacto es un deporte competitivo de  enfrentamiento directo entre dos atletas cuerpo a cuerpo, donde se combinan irregularmente las cualidades de velocidad, fuerza y resistencia.
Los deportes de contacto son complejos, sumamente dinámicos, con un alto nivel de incertidumbre y de presión, cuyas acciones son variables e impredecibles, donde se debe dominar gran cantidad de elementos técnico-tácticos, mantener un nivel de atención en los movimientos del rival y en aquellos elementos que son significativos para orientar el combate. El roce permanente que hay en el combate produce un desgaste importante, se debe soportar tensiones prolongadas con variación constante del ritmo de combate, por lo que se precisa de un adecuado control emocional, de un buen manejo de la ansiedad, de una alta concentración que le permita enfrentar las exigencias de la situación competitiva.
Los deportes de contacto son psicológicamente tan exigentes que cualquier mínima inseguridad hace que tu rival parezca invencible.
Durante el combate, el atleta debe procesar una gran cantidad de información que le permita tomar una decisión correcta con rapidez y en el momento justo. Es por ello, que debe desarrollar la concentración de la atención, la cualidad de la percepción y de la sensación.
Es fundamental para obtener resultados que el atleta logre desarrollar un alto nivel de PENSAMIENTO TACTICO.
En el pensamiento humano se procesan una multiplicidad de situaciones a las que llamamos pensamiento operativo, este pensamiento está vinculado a operaciones prácticas de trabajo, y no a conceptos abstractos, el pensamiento se dirige a la solución eficaz de una u otras tareas, la elección correcta y el carácter efectivo del pensamiento esta dado por el conocimiento y las habilidades tácticas que posea el atleta y por la relación inseparable de los procesos emocional-volitivos.

El pensamiento táctico permite valorar mentalmente el curso del combate estableciendo las posibilidades de victoria o la planificación de las propias acciones, teniendo en cuenta que en el transcurso del mismo quizá deba cambiar por otra decisión.
Podemos señalar a la efectividad, la precisión de movimientos, la toma de decisiones, la velocidad como características importantes del pensamiento táctico.
Según Del Pino y Saba, la táctica de combate tiene relación con la decisión, la concentración de la atención y la seguridad en sí mismo y por tanto, influyen en el desempeño táctico del luchador.
El atleta debe poseer una adecuada capacidad de auto observación, reconocer sus errores, sus fortalezas y debilidades no solo acerca de su desempeño en el combate  sino, también de su preparación y  de los rivales.

Podemos encontrar en la voluntad una serie de atributos que reflejan la importancia de los mismos en la actividad deportiva. Como dice Valdés (1996), perfeccionar las particularidades emocionales y volitivas para lograr estados psicológicos que posibiliten un elevado rendimiento deportivo; en esta ocasion pondremos atención en el proceso volitivo.

Proceso Volitivo.
La voluntad juega un papel principal en el dinamismo motivacional, teniendo una vinculación estrecha con la actividad. Se entiende por una forma especial, superior y desarrollada de la actividad voluntaria del hombre, caracterizada además de ser regulada por motivos y objetivos conscientes, por la realización de esfuerzos para vencer obstáculos tanto internos como externos avalados por la reflexión y la toma de decisión del sujeto. (Sánchez y González, 2004). Forma parte del mecanismo motivacional, el motivo es el elemento inductor por excelencia que marca la dirección de la conducta, determinando las acciones necesarias a llevarse a cabo para conseguir los objetivos propuestos, la voluntad es la que permite que dicha dirección no se desvíe cuando aparezcan los primeros escollos en el camino. (Sáenz, 2003).


 Cualidades de la voluntad: cada cualidad tiene relación con la otra.
  1.   Fuerza de voluntad: es característica las aspiraciones y deseos poderosamente movilizadores.
  2.  Valor: se expresa en el enfrentamiento seguro de sí mismo, se es consciente del significado del obstáculo y no obstante se lo enfrenta.
  3.   Auto control: relacionada con la superación de obstáculos internos, esta cualidad permite gobernarse a sí mismo, dominar las emociones y controlar su influencia negativa.
  4.   Decisión: no se pospone el motivo elegido, se realiza una acción reflexiva bien fundamentada. Esta cualidad implica la superación del miedo, las flaquezas y las fluctuaciones de la voluntad.
  5.  Iniciativa: llevar a hechos una actividad por decisión propia, tomada de forma soberana.
  6. Perseverancia: es el impulso constante a la realización de un objetivo y a luchar contra las dificultades, se revela cuando la resistencia se ve sometida a prueba por un periodo prolongado de tiempo.

 Trabajando la Voluntad, los atributos decisión e iniciación:
      Hacer uso del lenguaje en forma de órdenes inmediatas o auto mandatos que movilicen la disposición y las capacidades de rendimiento. Decisión, iniciación. Los auto mandatos  ocupan un lugar destacado en el trabajo de la voluntad, ya que a través de órdenes en el dialogo interior, regulan la acción del atleta y contribuyen a su efectividad. Se ha demostrado que los mismos, cuando han sido incorporados durante la enseñanza de los elementos técnicos y ya forman parte de la estructura de la acción, aportan mayor potencia, mayor explosividad a la contracción muscular. Estas afirmaciones han sido comprobadas con estudios experimentales, midiendo con un miógrafo la fuerza de la contracción de los planos musculares que intervienen en la acción y en todos los casos, cuando el deportista ha sido entrenado con auto mandatos incorporados, el resultado es superior. 
      Exigir constantemente al deportista, a tomar decisiones rápidas que lo obligue a estar más concentrados y a movilizarse vertiginosamente para la acción inmediata. Decisión, iniciación.

 El atleta necesita un elevado desarrollo de los atributos de la voluntad, para superar los obstáculos y dificultades tanto internos como externos  sin perder de vista el objetivo, esto requiere de una gran perseverancia y tenacidad para luchar a través de las largas jornadas competitivas, decisión para ejecutar con rapidez y precisión las acciones en el momento oportuno, sin dudar. Debe desarrollar iniciativa e independencia para actuar por sí mismo ante las inesperadas acciones del rival,  valor para tomar decisiones en momentos de extrema tensión donde cualquier decisión  decide el destino del  combate o una medalla y para ello se necesita tener dominio de sí mismo, tanto de sus emociones como de su conducta.

  Perfil psicofísico del atleta de combate.
·         Optimo nivel de motivación.
·         Desarrollo de las cualidades volitivas (disciplina, decisión, perseverancia, autocontrol, iniciativa, independencia, coraje).
·         Percepciones especificas  (sentido de la distancia, sentido del arma, sentido del momento, de las zonas de desplazamientos, sensaciones de la fuerza, de la intención, etc.).
·         Buena velocidad y precisión de reacción y anticipación.
·         Capacidad de observación (interna y externa)
·         Coordinación, rapidez y precisión de movimientos (ojos-manos-pies).
·         Alto nivel de concentración de la atención.
·         Mentalidad altamente positiva.
·         Adecuado sentido del humor.
·         Conocimientos técnico-tácticos y de razonamiento táctico, abstracto y pensamiento práctico-motor, operativo, de solución de problemas.
·         Capacidad de representación mental de la acción.
·         Buen manejo de estados emocionales y de la acción.
·         Capacidad de carga psíquica, flexibilidad mental.
·         Cualidades físicas (rapidez, resistencia, fuerza, flexibilidad, etc.).
·         Actitud de mejora continua.


La psicología en los deportes de contacto no es solo exactitud de una técnica ofensiva o defensiva, es seguridad, saber qué hacer,  pensamientos claros y entendibles, poder dominar la conversación interna negativa, la capacidad de retomar agarres, golpes y movimientos exitosos que por momentos durante el combate no salen, olvidarse de una mala acción y saber sobreponerse recuperando la concentración en el combate. 
Solo cuando puedes entender la intención de tu oponente serás capaz de responder consecuentemente. 
La motivación deberá estar  orientada a alcanzar el éxito y no a evitar el fracaso, y en esto relacionamos la actitud del atleta en combate, va a buscar el combate, no me refiero a físicamente, posicionalmente, sino, va a buscarlo mentalmente, no lucha con su rival, ataca al combate en sí mismo, seguro de sí, controla y maneja lo que sucede, independientemente del resultado parcial y de la performance, esto surge espontáneamente, fluye, la afluencia de energía, la única condición es sentir que se esta allí sabiendo lo que se quiere,  seguro de sí mismo.
Deberás cuidarte de que la necesidad de la victoria te ponga en primer plano la posibilidad de la derrota, toma conciencia del miedo, es común, acéptalo, si está orientado hacia el combate, busca superarlo psicológicamente, pero no tengas miedo de la derrota, si tu miedo se posa en el resultado probablemente pierdas, ya que te apartaste de la esencia de un combate, la lucha.
La fortaleza mental del deportista está directamente relacionada con el entrenamiento de la voluntad, la superación de las presiones y la ansiedad, la regulación de las emociones, el control de la concentración, del aquí y ahora; la clave es el entrenamiento, como aquella frase gastada pero muy real, “el propio combate lo libramos con nosotros mismos” y no solo en el  tatami, cuadrilátero o área de combate sino también en el entrenamiento, entonces la búsqueda del atleta que practica deportes de contacto será ganarse a sí mismo en cada uno de los entrenamientos. 

 BIBLIOGRAFÍA.
Ordaz Ducunge (1996). T.O. para la Rehabilitación Psiquiátrica. HPH.

Sainz de la Torre, N. (2003). La llave del éxito: Preparación psicológica para el triunfo deportivo. BUAP-UJED. México. Editorial Siena.

Sánchez Acosta, M. L. (2005) Psicología del Deporte y la competencia deportiva.
La Habana. Editorial Deportes. 

Sánchez, M y González, M (2004). Psicología. General y del Desarrollo. La Habana: Deporte.

Valdés Casal, H. M. (1996) La preparación psicológica del deportista. Mente y
rendimiento humano. España, Editorial INDE.SA.